GENERALES

Sandía

Mi padre, con el cuchillo más grande que había en la cocina, cortaba la primera tajada, toda a lo largo, dibujando primero una sonrisa de encías rosadas o una herida de carne pálida, según...

Mi padre, con el cuchillo más grande que había en la cocina, cortaba la primera tajada, toda a lo largo, dibujando primero una sonrisa de encías rosadas o una herida de carne pálida, según como se mirara. Leer más

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/sandia-por-selva-almada.phtml

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