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LEÓN XIV ES EL NUEVO PAPA.

El Cónclave ha elegido al 267º Obispo de Roma, el Cardenal Robert Francis Prevost . El anuncio dado a la multitud por el Cardenal Protodiácono Dominique Mamberti.

LEÓN XIV ES EL NUEVO PAPA.

El Cónclave ha elegido al 267º Obispo de Roma, el Cardenal Robert Francis Prevost . El anuncio dado a la multitud por el Cardenal Protodiácono Dominique Mamberti.

Annuntio vobis gaudium magnum: habemus Papam!, “Les anuncio con gran alegría: ¡Tenemos Papa!”. Hace unos instantes, desde el Balcón central de la Basílica de San Pedro, el Cardenal Protodiácono Dominique Mamberti ha pronunciado la esperada fórmula latina, comunicando a Roma y al mundo el nombre del nuevo Sucesor de Pedro:

“Eminentissimum ac Reverendissimum Dominum, Dominum Robertum Franciscum Sanctæ Romanæ Ecclesiæ Cardinale Prevost, qui sibi nomen imposuit León XIV.

He aquí la traducción en español: “Eminentísimo y Reverendísimo Señor, Señor Robert Francis Cardenal de la Santa Romana Iglesia Prevost, quien ha tomado el nombre de León XIV”.

Quién es Robert Prevost, el estadounidense con pasado en Latinoamérica que sucede a Francisco: El cardenal estadounidense, elegido por el cónclave este histórico jueves 8 de mayo de 2025, tiene 69 años y un largo recorrido como sacerdote y misionero, incluso en tierras latinoamericanas, más precisamente en Perú. Se define como "agustiniano".

El nombre de Robert Francis Prevost resuena con fuerza en todo el mundo en estos momentos. Es el cardenal estadounidense que fue elegido como nuevo Papa, para suceder al Pontífice argentino Francisco. Será León XIV.  Podría considerarse un ejemplo del nuevo perfil de liderazgo eclesial promovido por el pontífice argentino: cercano a las periferias, políglota, y con experiencia pastoral fuera del eje tradicional europeo. Aunque todos mencionan que sería más "moderado" que Bergoglio, quien rompió con muchos protocolos y preceptos de la Iglesia Católica.

Nacido en Chicago en 1955, y criado en una familia católica de raíces obreras, Prevost ingresó a la Orden de San Agustín en su juventud, impulsado por una vocación misionera que se consolidó con sus estudios de filosofía y teología en la Catholic Theological Union y posteriormente en Roma, donde se doctoró en Derecho Canónico.

Fue ordenado sacerdote en 1982, y pronto comenzó una trayectoria que lo llevaría fuera de Estados Unidos, alejándolo del confort del ámbito académico para ponerse al servicio de las periferias.

Su fuerte vínculo con América Latina.

Sus primeros años ministeriales lo encontraron en Perú, donde ejerció como misionero en una región pobre del norte del país, en la diócesis de Chulucanas. Allí desarrolló una pastoral centrada en la cercanía, la formación de comunidades y la defensa de los derechos humanos, experiencia que marcó profundamente su perfil: un religioso comprometido con la realidad social de América Latina, que aprendió a conjugar el rigor doctrinal con una mirada pastoral atenta a los más vulnerables.

Desde 2023, ocupaba el estratégico puesto de prefecto del Dicasterio para los Obispos, un rol que lo convierte en el principal asesor del pontífice en la designación de obispos en todo el mundo. Esa función, además de la confianza explícita de Francisco, le ha dado un lugar privilegiado en la estructura de poder vaticana.

En cuanto a su estilo, se lo puede describir como sobrio, de tono pastoral antes que político, mientras que su perfil público es discreto, aunque no exento de influencia: en voz baja, construyó redes tanto en América como en Roma.

Prevost también carga con controversias, dado que durante su tiempo en Perú, su gestión fue cuestionada por presunto encubrimiento en algunos casos de abusos dentro de su diócesis. Aunque no hay cargos formales, las denuncias mediáticas han manchado su imagen, especialmente entre los sectores que reclaman mayor transparencia en la Iglesia.

Pero esto no pesó en el cónclave, ya que su ascendencia entre los cardenales electores se mantuvo firme, dado que es un hombre de gobierno, con la estructura mental de los religiosos formados en Roma, pero con los pies puestos en la realidad pastoral de los pueblos más alejados del poder.

"Español fluido" y "cercanía" con Francisco
Su español fluido, su sensibilidad con la cultura latinoamericana y su proximidad al pensamiento de Francisco lo convirtieron en el elegido para la continuidad, aunque sin el carisma expansivo del fallecido pontífice.

En los pasillos del Vaticano, algunos lo ven como un “puente” entre dos Iglesias: la institucional y la popular; la del Norte global y la del Sur. En tiempos donde se barajaban nombres de África, Asia y América Latina, un norteamericano con corazón latino puede resultar una carta inesperada.

Con una Iglesia en plena transición, marcada por los desafíos de la secularización, la polarización interna y la necesidad de continuar el legado reformista de Francisco, el cónclave eligió a Prevost.

Bajo este escenario, Prevost fue la opción de equilibrio: suficientemente cercana al ideario del papa argentino como para garantizar continuidad, pero con el perfil institucional y sobrio que muchos cardenales valoran en tiempos de cambio. 

Humo blanco. Habemus papam. Eran las 13.07 de Roma cuando de la chimenea de la Capilla Sixtina llegó la señal de que fue elegido el sucesor de Francisco. Algo más de una hora después se supo quién es: Robert Prevost, un cardenal estadounidense nacido en Chicago, con fuertes vínculos con América latina, pues ejerció como misionero en Perú donde se convirtió en obispo y ciudadano naturalizado. Se lo considera una alternativa moderada, cercano a las ideas del argentino Jorge Bergoglio. Pidió llamarse León XIV.

La salida del humo blanco generó aplausos y un clima eufórico entre las miles de personas que esperaban en la Plaza de San Pedro. La noticia hizo que se llenara el espacio, que estalló de alegría cuando León XIV salió a saludar al balcón. "Dios nos ama a todos incondicionalmente", dijo desde allí.

Robert Francis Prevost era un candidato que sonaba con fuerza, ya que es un ejemplo del nuevo perfil de liderazgo eclesial promovido por el pontífice argentino: cercano a las periferias, políglota, y con experiencia pastoral fuera del eje tradicional europeo.

Nacido en Chicago en 1955, y criado en una familia católica de raíces obreras, Prevost ingresó a la Orden de San Agustín en su juventud, impulsado por una vocación misionera que se consolidó con sus estudios de filosofía y teología en la Catholic Theological Union y posteriormente en Roma, donde se doctoró en Derecho Canónico.

Fue ordenado sacerdote en 1982. Sus primeros años ministeriales lo encontraron en Perú, donde ejerció como misionero en una región pobre del norte del país, en la diócesis de Chulucanas. Es un religioso comprometido con la realidad social de América Latina, que aprendió a conjugar el rigor doctrinal con una mirada pastoral atenta a los más vulnerables.

Desde 2023, ocupa el estratégico puesto de prefecto del Dicasterio para los Obispos, un rol que lo convierte en el principal asesor del pontífice en la designación de obispos en todo el mundo. Esa función, además de la confianza explícita de Francisco, le ha dado un lugar privilegiado en la estructura de poder vaticana.

Acaso por eso, en sus primeras palabras ante los fieles reunidos en San Pedro, recordó, resltó y agradeció al papa argentino. Además, saludó en español con una mención a su comunidad en Perú.  

Antes de eso, el cardenal protodiácono, el francés Dominique Mamberti, anunció su nombramiento con la tradicional fórmula en latín Habemus papam desde el balcón de la basílica de San Pedro.

El humo blanco que emergió de la chimenea instalada en la Capilla Sixtina a las 18.07 hora local (13.07 de la Argentina) había confirmado su elección, alcanzada en el segundo día de cónclave.

Los 133 cardenales electores lo han designado presumiblemente en la cuarta votación.

El anuncio fue recibido por decenas de miles de personas, entre fieles, peregrinos, religiosos y numerosos turistas, que abarrotaron los aledaños vaticanos y llegaron a la plaza de San Pedro para vivir el momento, estallando de alegría desde que vieron la humareda blanca.

Entre la gente, numerosas banderas de todo el mundo, como España, Brasil, Argentina, Colombia o Chile.

Todo el área estuvo protegido por un importante protocolo de seguridad, llegando incluso a cerrar una parte de la Plaza Pío XII, la que precede a la de San Pedro.

Antes de que el protodiácono Dominique Mamberti anunciara el Habemus papam, se desplegó a los pies de la basílica vaticana un piquete de honor de guardias suizos y gendarmes.

León XIV será el 267 pontífice de la historia, sucediendo a Francisco (2013-2025), quien falleció el pasado 21 de abril con 88 años de edad.

Su elección se produce además en pleno Jubileo o Año Santo convocado por Francisco y que deberá clausurar el 6 de enero de 2026. 

 

 

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