ECONOMÍA

El directorio del FMI se reunirá el jueves que viene para destrabar un desembolso clave para la Argentina.

El board del organismo discutirá la evaluación de la que dependen unos USD 800 millones.

El Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene previsto tratar el próximo jueves 13 de junio la octava revisión del programa con la Argentina, de la cual depende un desembolso de USD 800 millones. La fecha no figura en el calendario oficial del organismo pero fue confirmada a Infobae por fuentes que siguen de cerca las conversaciones entre ambas partes

Se descuenta que el organismo dará luz verde al giro de esos fondos. A principios de mayo hubo un acuerdo técnico entre el staff del FMI y las autoridades argentinas tanto sobre el cumplimiento de las las metas acordadas para el primer trimestre como los próximos pasos del programa.

Si bien se trata solo de unos 600 millones de DEGs (USD 800 millones), será una buena noticia para el Gobierno de Javier Milei, luego de una semana compleja en el plano financiero con caída de los activos argentinos, suba del riesgo país y de los dólares libres. De cara al segundo semestre comienza un calendario exigente de vencimientos de deuda y una menor oferta estacional de divisas.

La vocera del Fondo, Julie Kozack, resaltó esta semana durante su habitual conferencia de prensa en Washington el cumplimiento de las metas que consiguió el equipo del ministro de Economía, Luis Caputo, y del Banco Central, Santiago Bausili. En un comunicado previo el organismo había destacado, entre otros puntos, que se consiguió el primer superávit fiscal primario en las cuentas públicas en 16 años y una reducción de la inflación mayor a la prevista.

Sin embargo, Kozack destacó dos puntos que preocupan a los principales accionistas del FMI. El primero fue “la necesidad de aumentar la asistencia social para apoyar a los más vulnerables, asegurando que la carga del ajuste no caiga desproporcionadamente sobre las familias trabajadoras y recomendando a las autoridades que hagan esfuerzos para aumentar la asistencia”.

El organismo además insiste, como lo hace desde que se firmó el actual programa en 2022, con la necesidad de “trabajar para ampliar el apoyo político a la estabilización y reforma macroeconómica” según dijo la vocera del Fondo. Al igual que los inversores, en el organismo prestan atención al devenir de los proyectos de ley bases y paquete fiscal. En sus primeros seis meses el Gobierno no consiguió sancionar ninguna norma en el Congreso y aspiran a que eso suceda recién en julio, indicaron fuentes oficiales.

En ese marco, las conversaciones con el FMI por un programa nuevo que eventualmente incluya desembolsos son por el momento informales. Sí hay comunicaciones habituales sobre la calibración del programa económico oficial y la ruta para salir del cepo cambiario que debían presentar Economía y el BCRA a mitad de año. De todos modos, sin el ingreso de dólares frescos Argentina no podrá levantar las restricciones.

En la última revisión el organismo pidió que la política cambiaria tienda a ser más flexible con el tiempo para “salvaguardar mejor la cobertura de reservas” pero a medida que los controles cambiarios se flexibilicen “gradualmente”. El primer paso que tiene identificado el Gobierno es el de las restricciones para operar con dólares financieros.

La segunda etapa del plan oficial incluye un esquema de competencia de monedas en el que el peso conviva con el dólar con la posibilidad de ser utilizados libremente. Sería el primer paso de Milei hacia la dolarización que prometió durante la campaña electoral. “Otros países de la región como Perú y Uruguay tienen sistemas de esta naturaleza”, dijo Kozack hace algunas semanas.

Mientras tanto, el BCRA y el Tesoro se ocupan de “limpiar” los pesos que podrían presionar sobre la brecha en caso de avanzar en una unificación del mercado cambiario. “Menos pesos y más dólares”, es la premisa del equipo económico.

 

FUENTE: INFOBAE. 

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