
Carlitos Balá y su icónico “¿Qué gusto tiene la sal?”: un sello indeleble de la infancia argentina.
Con su característico flequillo, el célebre humorista que este 13 de agosto hubiera cumplido 99 años, instauró términos inolvidables.
Un día como hoy, 13 de agosto, pero de 1925, nació en Buenos Aires Carlos Salim Balaá Boglich, conocido mundialmente como Carlitos Balá. El actor y humorista murió a las 21.30 horas del jueves 22 de septiembre de 2022 a los 97 años, pero su legado sigue vivo y vigente.
Balá fue inventor de decenas de términos que se instalaron en el imaginario popular como “Ea, ea, ea, pé, pé”, “Un kilo y dos pancitos”, “Sumbudrule”, el “Gestito de idea” y frases como “¿Qué gusto tiene la sal?”, la cual era respondida por su audiencia con el inevitable “¡Salado!”. También fue el creador de El Chupetómetro: un recipiente cilíndrico de dos metros de largo donde cientos de chicos depositaban sus chupetes. “Nunca los conté, ojalá lo hubiera hecho, porque hubiera entrado en el Guinness. Dos, tres millones, qué sé yo”, aseguró en alguna entrevista.
Otra de sus geniales ocurrencias fue “Angueto quedate quieto”, el perro invisible que lo acompañaba en todo momento. “Un turista que estaba al lado se asustó y me gustó la idea, porque pensé que podía ser un buen personaje. Cuando llegué a Buenos Aires, mandé hacer una correa similar y le puse Angueto por mi hija Laura. Cuando era chica, con mi mujer le decíamos Anguetita, una palabra inventada”, contó alguna vez sobre su fiel compañero.
Su primer trabajo fue como vendedor ambulante en una línea de colectivos. Poco tiempo después debutó en los medios de comunicación a través de la radio. Sin embargo, su gran éxito llegó con la televisión. En 1961 apareció en el programa La telekermese musical. Y tres años más tarde tuvo su propio ciclo, El soldado Balá. Pero el programa más recordado fue sin dudas El Show de Carlitos Balá, además de las docenas de apariciones y protagónicos en el cine humorístico de los años 60 y 70, racha que amplió al montar su propio circo.
Y si hay un hilo conductor en todo lo que hizo, además de la risa, fue su icónico peinado de pelo lacio con flequillo, algo que mantuvo hasta su último aliento. A continuación, y modo de homenaje en el día que hubiera cumplido 99 años, un repaso por sus personajes y los grandes momentos de su carrera.
A lo largo de su carrera, firmó miles de autógrafos que, más adelante, fueron selfies: fotos que hoy sus fanáticos atesoran como recuerdo.
En 1987, Carlitos Balá ganó un Martín Fierro al Mejor Programa Infantil por El show de Carlitos Balá. Y en 2011, APTRA lo premió por su trayectoria .
Carlitos Bala y su célebre "chupetómetro". Según contó Carlitos, cuando caminaba por la calle, varios desconocidos lo invitaban a tomar un café para contarle “gracias a usted dejé el chupete”.
El 11 de diciembre de 2009 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo declaró como Personalidad Destacada de la Cultura.
En 2015, el Papa Francisco invitó al humorista y actor argentino al Vaticano. “Viajé hasta Roma y me dijo: 'Lo veo bien, Balá'. Yo le contesté: 'Ha cambiado los lentes'”, contó .
En 2016 Carlitos Balá recibió una mención especial de los premios Hugo y como siempre lo acompañó Martita, su gran compañera.
En 2018 el club Chacarita pintó un mural lindero al estadio con una caricatura del cómico, quien fue uno de los seguidores más caracterizados del Funebrero.
FUENTE: INFOBAE.